enero 01, 2010

El Libro del 2010: ilusión, sueños y esperanzas.

Cerrado el libro del 2009, se comienzan a escribir las primeras líneas de un nuevo libro que sin cantidad de páginas definidas, o número de caracteres con espacios establecidos contará al menos con 12 capítulos en los que podremos encontrar al final del año nuestras principales alegrías, triunfos y experiencias. Había prometido en mis reflexiones al cerrar el 2009, que haría este reflexión para el nuevo año y cual niño recién nacido, quisiera comenzar a sembrar la planta que irá poco a poco dando sus frutos, pido disculpas por la extensión pero aquí si me es difícil ser breve.


Es difícil al comenzar escribir decir cual será el resultado de esas últimas páginas del libro, pero si es posible plantear expectativas y al menos propósitos con los cuales podamos ir desarrollando cada texto, párrafo o idea que tengamos en este nuevo año. Dije en mis reflexiones del 2009, que ese año me había dejado grandes valores y posiblemente obvié, a propósito, mencionar en esas reflexiones las grandes actividades que me dejaron muchas satisfacciones, porque sin duda son base para las ideas y proyectos que me gustarían fueran parte de varios capítulos del libro del 2010.


Mi gran aprendizaje plasmado en el libro anterior, es que cualquier acción o tarea que emprenda no puede olvidar el centro y motor de mi vida: mi familia y mis verdaderos amigos(as). Posiblemente el día a día hace que al escribir el libro cometamos errores de ortografía y que muchas veces sin borrador optemos por hacer tachaduras que dejan marcado el texto, aunque esas marcas sean difícil de eliminar por completo, creo que mi primer gran tarea en este 2010 es hacer todo lo posible porque mi familia esté más unida que antes, y más feliz que nunca, que los éxitos que tengamos sean compartidos y que las experiencias no tan buenas que enfrentemos, las veamos como oportunidades para seguir creciendo.

Del 2009, rescato algo que dije y que posiblemente en el camino no siempre logré hacer, si algo debo tener claro es que defenderé a mi familia, a mis hermanos y a mis verdaderos amigos con todo mi empeño y no permitiré que nada ni nadie pueda tener la osadía de afectarles.


Por eso, este libro que comienzo a escribir lo hago diciendo mis propósitos para estar más cerca de ellos, que puedan encontrar en mi al hijo, al hermano, al tío, al primo, al amigo cercano que está siempre para cuando requieran compartir alegrías, tristezas, contar confidencias, pero sobretodo impulsar proyectos que les llene de alegría. Mi mayor satisfacción será verles felices, no importa como esté yo, si ellos están bien, contentos e ilusionados en lo que hacen y disfrutan. Así que particularmente mamá, Javier, Junior, Jorge, Javi, Daniel, Nina, Meli, Aarón, Elard, Mayi, Marcela, primos, mi familia postiza en México, mis verdaderos amigos(as) lamento decirles que en el 2010 tendrán mucho que soportarme, porque les quiero muchísimo, y quiero y deseo que este libro me ayuden a escribirlo.


He dedicado muchos años al estudio y a mi desarrollo profesional. Creí desde que tomé la decisión de ingresar a la universidad que estudiaría Ciencias Políticas no para ser un politólogo más, sino para ser un gran politólogo. En la madrugada de este primero de enero, conversando con un vecino me decía bueno usted que es político y yo le decía antes que eso soy politólogo, y me decía es lo mismo, entonces le contesté un agricultor no es lo mismo que un agrónomo, aunque estén en la misma área.


Pues bueno, aunque me encanta la política, este año quiero seguir fortaleciendo mi desarrollo profesional como politólogo especialista en la administración de políticas públicas, eso sin duda es muy amplio, y podría considerar muchas pero muchas cosas y sí, hay muchas ideas en mi cabeza al iniciar el año, las cuales debo ordenar, la primera de ellas es que creo como lo he hecho en otros años, que tengo una tarea aún inconclusa en poder fortalecer los espacios para la ciencia política y las relaciones internacionales –si yo se ya me van a brincar algunos jajajaja- pero los esfuerzos que desde el 2002 venía haciendo a nivel nacional y a nivel latinoamericano en esta área no se han cerrado y creo que nunca como hoy tenemos los profesionales en esta área muchas cosas que hacer y pienso que aunque sea como hobbie tengo mucho que aportar, por eso aunque fue un propósito no cumplido en el 2009, espero retomar algunas cosas en este año y dedicarle algunos párrafos en varios capítulos del 2010.


Obviamente, ese amor por mi profesión ha tenido claro que nada hago con la academia si ella no trasciende o no incide en los procesos sociales y políticos de nuestro país y de nuestra región. Soy un creyente feroz de las instituciones democráticas y sin duda de los partidos políticos y del papel que ellos deben jugar responsablemente en las tareas de la sociedad, y ahí creo que hay dos elementos claves en los que tenemos mucho que trabajar: la formulación de políticas públicas de calidad y el impulso de procesos de formación y capacitación para tener una mejor clase dirigente en nuestro país. Es decir, pensamiento político y formación política son tareas que me ilusionan, y reconozco que los grandes culpables de retomar esta idea son Jorge y Manuel Carballo, que me llevaron a La Catalina después de 5 años a reencontrarme con tareas que he disfrutado, he amado y que despiertan en mi ilusión y esperanza de seguir aportando como parte de la Generación del Bicentenario que soy.


Los dos temas anteriores plantean una gran responsabilidad en mi, y es que así como he pensado que un Agente de Cambio, nunca termina de aprender, también he creído que un politólogo nunca podrá dejar de estudiar. Veo con ilusión la posibilidad de buscar las oportunidades de mi doctorado, Harvard es mi gran meta, pero tengo claro que no es una posibilidad en el corto o mediano plazo. Lo que si es una posibilidad en el corto o mediano plazo es…. mi querido TEC, haré lo posible por volver, y disfrutar de mi México querido y de mi burbuja educativa que ha marcado sin duda mi desarrollo profesional y personal, para quienes me conocieron antes de irme a México saben que soy antes y después del TEC, sin lugar a dudas!!!, y eso no quiere decir que sea de derecha ni mucho menos jajajajajaja.


Obviamente que sueñe en todas estas cosas no quiere decir que me olvide de mi trabajo, sin duda, no quisiera pensar que el 2010 tiene como propósito ser parte de las estadísticas de desempleados del país, para nada!!!!!.... se que el segundo cuatrimestre del año será un período otra vez de muchos cambios, ajustes y demás, sin embargo tengo la ilusión de dos cosas: 1) cuando tomé la decisión de trasladarme a la Presidencia de la República y emprender esa grandísima y motivadora aventura que se ha llamado el Ministerio de Comunicación y Enlace, lo hice como buen estratega con una imagen fija, el 8 de mayo del 2010, viendo al Presidente Arias desfilando por el Estadio Nacional con un pueblo que de pie le corea y le dice “¡Arias, Arias, Arias!!!!”, y muchos carteles diciéndole “Gracias Presidente, gracias por poner a Costa Rica a caminar de nuevo!”, cuando eso suceda podré decir con gran satisfacción que la aventura emprendida desde noviembre del 2008, antes que se creara el Ministerio, tuvo éxito!.; y 2) la segunda gran ilusión, es que si el 2010 me tiene preparado la posibilidad de seguir construyendo procesos del país, me lo permita hacerlo formando parte de un equipo de la calidad que tiene el actual, eso será condición básica para tener la ilusión de seguir, siempre he creído que trabajar por cumplir un horario o por un salario no es mi meta, mi meta es trabajar con ilusión y la satisfacción de ver que lo que he aprendido está brindando la posibilidad de poner un granito de arena en el desarrollo de mi país.

Bueno, creo que hay muchas pero muchas cosas más, como ven veo una gran oportunidad en el 2010, tengo mucha ilusión, hay muchos proyectos personales, profesionales y políticos en mente y en puerta, que quiero compartirlos y que también quiero construir por destino o coincidencia, pero que quiero hacer posible.


Algunos quizá han perdido la confianza en mi porque mencioné muchas cosas en el 2009 que no logré concretar, y di si ahí va Luis de nuevo, si efectivamente, ahí va Luis de nuevo, si algo quiero recuperar, que quizá olvidé en el 2009, es que nunca quito el dedo del reglón cuando quiero cumplir mis metas. Los desbalances emotivos afectan sin duda, crean temores, distancian, pero eso pasó en el 2009, este 2010, será el año del Luis optimista, que tiene sueños de nuevo, que tiene ilusión y que tiene esperanza.


El Luis que quiere recuperar lo que pudo haber quedado rezagado en el 2009, el que quiere escribir su propio libro del 2010 de manera compartida con la gente que aprecia y quiere, pero que a su vez no quiere dejar de ayudar a que sus propios libros puedan tener al final del año referencias de mis aportes para hacer posibles también sus sueños.


Por eso ilusión, sueños y esperanzas son las grandes palabras para este año que inicia!.

diciembre 30, 2009

ALGUNAS REFLEXIONES CERRANDO EL 2009 E INICIANDO EL 2010. (Parte 1)

Es normal que al cerrar el año muchos hagamos las valoraciones de lo que han sido nuestros aciertos, nuestros desaciertos, nuestras virtudes y nuestros yerros.

En mi caso debo reconocer que en mis 32 años de existencia posiblemente éste ha sido uno de los más difíciles, de los que seguramente marcaran mucho de mi aprendizaje y de mi carácter.


Celebrar mi cumpleaños con el terremoto de Cinchona posiblemente fue la premonición de lo que enfrentaría durante este año, y si hoy hiciera un recuento de los principales acontecimientos estoy seguro, que mes a mes, con fechas, horas y actores o actrices involucrados, me será posible reconstruir cada uno de los momentos que me ha tocado enfrentar.


No me atrevo a realizar un balance para decir si fue positivo o negativo el 2009, simplemente quisiera pensar que fue, que pasó, que existió y que de lo bueno y lo malo debo aprender y debo seguir.

En mi reflexión sobre el 2009, me ha parecido importante poder pensar que para poder cerrar el año, tendré la oportunidad de compartir en términos de valores y antivalores lo que aprendí, y en un segundo capítulo soñar en lo que quisiera tener para el 2010. Procuraré al máximo poner en positivo lo que durante este año ha marcado momentos difíciles, y en el segundo capítulo poner en oportunidad lo que puede resultar pesimista, quizá por que esa frase de mi Presidente al decir que un pesimista es un optimista bien informado, es una forma positiva de pensar en que otro momento es posible.

Si tuviese que hablar de lo valores negativos o que no me satisfacen debo decir que el 2009 me permitió reencontrarme con la mezquindad, la hipocresía, la irresponsabilidad, la injusticia y la deslealtad. Algunos los reviví de momentos políticos, en ocasiones que directamente me afectaron, o de forma indirecta porque afectaron a personas importantes en mi vida. Otros los viví en circunstancias familiares y algunos revivieron la evidente realidad de un ser humano que en sus 32 años de vida ha aprendido que los amigos se cuentan con el dedo de la mano y que faltan dedos para enumerar los conocidos que le rodean.

Estas realidades posiblemente me afectaron como nunca antes lo habían hecho, y puedo decirlo con la tranquilidad y la transparencia que en su momento muchos de los que posiblemente hoy me leen, también compartieron conmigo mis estados en facebook, o mis comentarios en twitter. Algunos se preocuparon, otros creyeron que era parte de un juego y hasta molestaron con ello, algunos inclusive lo vieron como una majadería que en algún momento debía resolverse.

Lo que si sucedió fue que compartí, más de la cuenta en muchas ocasiones, los momentos y estados de ánimo que he debido enfrentar, lo hice posiblemente tratando de liberar tensiones positivas o negativas, simplemente procurando hacer patente que en medio de un profesional, de un amigo, de un familiar o simplemente una persona, existen estados de ánimo en los que muchas veces son llamadas para compartir alegrías, solicitar espacios de atención para alivianar cargas y salir adelante, o simplemente recordar que detrás de una frase hay una persona que se esfuerza por aprender y crecer en diferentes momentos de la vida.

Fortalecí como valor durante este año mi sentido de la lealtad. Lo hice por convicción, pero también por decisión. Por convicción porque creo que la lealtad a un hermano, a un amigo, a un jefe, a un compañero de trabajo, encierra no solamente el ser claro y transparente con lo que se piensa y lo que se hace, sino también con la oportunidad de construir confianza y generarla para saber que pueden existir diferencias de criterio más no dobles juegos o dobles caras.

Pero lo hice también por decisión, porque diferentes situaciones me hicieron marcar espacios para tener claro y expresar con quien o quienes estaban mis lealtades, ello posiblemente me generó conflictos y es posible que me los genere en el futuro, pero al menos puedo sentir tranquilidad y paz de que a quienes gozan de mi amistad, cariño y respeto, no tendrán nunca que preocuparse de que, como decimos en política, exista un “juego de chapas” de mi parte, que por beneficio propio pueda afectar el cariño, el aprecio y lo más importante la confianza de quienes me rodean.

De igual manera, fortalecí el valor de la confianza. Tengo hoy más claro que nunca que nada es posible si existe un ambiente de desconfianza, de duda o de temor. Me vi forzado a marcar distancia de algunas personas, de dejar patente que aunque en diferentes temas uno puede tener matices de grises, en la confianza no es posible, se tiene o no se tiene, y que así como se gana también es posible perderla.

Se que la confianza encierra muchos elementos adicionales y uno de ellos es la transparencia, de decir sin temor lo que pienso y creo, y de hacerlo particularmente con quienes más se aprecia y más se quiere. Decía Mario Benedetti, que un amigo es quien le dice a uno los errores para que constructivamente sea posible crecer, y para que ello sea posible es necesario tener espacios de confianza creados.

Recordando estos dos aspectos: lealtad y confianza, debo decir posiblemente mi mayor virtud o mi mayor debilidad durante este 2009, quisiera pensar que fue lo primero. Ha sido defender con propiedad y con determinación lo que he creído y en quien he creído, esto sin duda me ha hecho distanciarme de personas con las que durante mucho tiempo compartí espacios y criterios, pero desde mi óptica me ha hecho hacer crecer la cercanía con quienes estoy convencido puedo brindarles mi mayor confianza y mi mayor respeto.

No puedo negar que siendo un año de tantos cambios y de tantas situaciones particulares, ha sido un año que cierro sin la certeza inmediata de saber si crecí, si logré dar el salto que muchas veces uno quisiera tener. Es posiblemente apresurado conocerlo, pero lo que si puedo tener la certeza es que cierro el 2009 con la capacidad y la alegría de decir GRACIAS, aunque debería hacerlo con un grupo selecto de personas, quisiera hacerlo con dos personas que particularmente son ejemplo de los dos importantes valores que me han definido el 2009.

Debo decir gracias sinceras a un hermano, que ha estado permanentemente a mi lado, que posiblemente es quien más aburrido está de escucharme y de conocer mis alegrías y mis tristezas, no lo culpo cuando posiblemente dice “otra vez el mismo cuento”, pero pese a ello se ha mantenido al lado apoyándome con humildad, con sinceridad y con mucha lealtad; puedo decir gracias también a una amiga, jefa, consejera que sin decirle lo que me pasa está enterada de todo cuanto me pasa y que con mensajes claros se ha preocupado por levantar mi ánimo, por construir mis oportunidades y por orientar cada uno de mis pasos.

En ellos encuentro representados actitudes, valores, ilusiones que quisiera marcaran el inicio del 2010, ese será mi segundo capítulo, que espero compartir en los próximos días. Sin embargo, no quisiera cerrar esta primera reflexión sin mencionar que aún en las dificultades, y pese a que muchas veces no encontraba luz al final del camino, las palabras más sabias han sido “a cada día su propio afán”, reconozco que aún no interiorizo mucho esas palabras pero que serán también una de mis grandes tareas para los días que están por venir.

octubre 12, 2009

De la Costa Rica dividida a la Costa Rica compartida.


Hemos iniciado oficialmente un nuevo proceso electoral que nos llevará a la designación de quien nos gobernará en el próximo cuatrienio. Es sin duda la fiesta democrática más importante de la que los costarricenses debemos sentirnos no solo satisfechos sino también orgullosos, y debería ser también la ocasión propicia para devolver nuestra mirada y recordar el escenario que vivíamos hace 4 años para valorar nuestros avances y tareas pendientes.

Posiblemente este ejercicio de manera objetiva muy pocos de los actores políticos lo lograrán hacer. Quienes hoy forman parte de la oposición centrarán sus discursos en lo que no se ha hecho, sobredimensionarán las tareas inconclusas y habrá alta dosis de mezquindad para reconocer los logros y avances que se han tenido. Sin duda, de octubre del 2005 a la fecha grandes cambios se han dado en Costa Rica, y grandes diferencias marcarán indiscutiblemente los temas de diálogo, debate y reflexión de la campaña política del 2006 a ésta que apenas iniciamos.

No es posible obviar que aquella campaña que iniciaba de manera oficial el 1º de octubre del 2005, estaba marcada por al menos dos acontecimientos importantes. Uno, proclamas y reclamos que algunos sectores hacían ante la candidatura del Presidente Arias. No se podrá olvidar el llamado de los sectores sociales que en el Teatro Melico Salazar pedían desconocer la candidatura del Presidente Arias, y hasta cuestionar un resultado que para esas fechas era casi eminente en triunfo de uno de los partidos políticos en competencia. No se podrá olvidar el llamado a desconocer la institucionalidad democrática del país y mucho menos a manifestar de forma temeraria supuestos argumentos de fraudes en la elección presidencial que no hacían otra cosa que golpear nuestro sistema democrático.

Unido a ello, solo un tema era importante. Lo único importante era el Sí o el No a un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Fue el tema de campaña, y fue el tema que sin duda marcó el desarrollo de los dos primeros años de este cuatrienio. Sin embargo, una vez más aquellas instituciones democráticas que muchos criticaron fueron la salida y la herramienta capaz de dar solución a un tema sobredimensionado por quienes ante ausencia de propuestas reales se aferraron a éste para mantener vigencia y lograr protagonismo.

Aquella Costa Rica dividida, polarizada por estos dos acontecimientos, poco a poco ha ido transformándose. Sectores sociales que se negaban a sentarse en una misma mesa con el Gobierno de la República supuestamente haciendo valer el manifiesto del Teatro Melico Salazar, hoy se han sentado para hablar de empleo, de producción, de salarios, de diferentes temas que son la esencia del desarrollo nacional.

El Sí y el No quedó atrás el 7 de octubre del 2007. Los verdaderos temas sobre los cuales se ha debido centrar la energía y el esfuerzo de los costarricenses poco a poco han ido tomando relevancia. Aquella polarización que teníamos en Sí o No, hoy pareciera no marcar el inicio de una campaña que comienza a perfilar cuatro grandes temas: educación, ambiente, seguridad y producción.

El país ha vuelto a caminar y aún con la euforia electoral que muchos podrán tener, los costarricenses reconocen que se ha recuperado camino en áreas estratégicas que durante casi 20 años estuvieron olvidadas. Será muy positivo que las propuestas de los partidos políticos hoy tomen la realidad de la Costa Rica del 2010, una Costa Rica que ha logrado avanzar en su inversión social y que pese a la crisis ha logrado mantener la tranquilidad y la confianza de los costarricenses para seguir trabajando con ilusión y esperanza.

Hemos pasado de una Costa Rica dividida a los caminos de una Costa Rica compartida, en la cual aún en las diferencias es posible debatir, reflexionar y plantear alternativas para buscar mejores condiciones de desarrollo social, político, económico y ambiental. Debemos celebrar los costarricenses que esta campaña electoral no estará marcada por un tema, no estará marcada por una polarización social, por que tuvimos la madurez y la valentía de tomar decisiones y de marcar un rumbo.

Hoy, tenemos otros desafíos, y claro!, también nos falta mucho por lograr, que bueno que así sea, eso demuestra que hemos caminado, que hemos superado temas, y que si queremos seguir pensando en grande, es preciso avanzar también en otras áreas con mayor fuerza y celeridad.

julio 19, 2009

LA SOSTENIBILIDAD DE NUESTROS SISTEMAS DEMOCRÁTICOS

Hace dos décadas los centroamericanos celebramos el fin de un período de guerras y conflictos bélicos para dar paso a la instauración de sistemas democráticos que estamos seguros se constituyen en la única vía para garantizarle el desarrollo a nuestros países.

Muchas naciones de América Latina también habían dado el paso. Algunas más recientes que otras tomaron la decisión de fortalecer las instituciones de la democracia política como principio para avanzar en un proceso de fortalecimiento de los sistemas sociales y económicos.

Cuando posiblemente después de varios años de ir viendo cómo paso a paso los países iban creciendo en la consolidación de sus instituciones democráticas, de nuevo una acción contra la Constitución de un país y una respuesta militar, encendieron las llamadas de alerta para recordarnos que esa tarea emprendida hace varios años está aún inconclusa y el fantasma de la concentración del poder político, la acción bélica y el ejercicio del poder militar sigue siendo un tema que aún palpita en las dinámicas internas de algunos de nuestros países.

Decía Norberto Bobbio que si queríamos entender un concepto mínimo de democracia, debíamos partir de que ella se daba en un sistema donde existen un conjunto de reglas que establecen quién está autorizado para tomar las decisiones colectivas y bajo qué procedimientos.

Esta definición mínima, es de gran ayuda para analizar que lo sucedido en Honduras, ejecutado por uno u otro bando, constituyen una clara violación al principio de las reglas mínimas de la democracia. En primera instancia por violaciones a las normas constitucionales que constituyen el planteamiento básico de las reglas bajo las cuales funciona el sistema político y sus instituciones, pero a la vez y como complemento a lo anterior, son las propias normas quienes determinan los procedimientos y mecanismos que sancionan a quienes violentaron las reglas democráticas aceptadas e instauradas por una colectividad.

Sartori decía que cualquier teoría de la democracia debía establecer qué no es democracia, para después medir en qué medida una democracia es más o menos democrática que otra o bien si los elementos o características permanecen en alguna medida en todo sistema político particular.

Sin lugar a dudas, la crisis de Honduras ha puesto de manifiesto que la defensa de uno u otro bando en su actuación y en la recriminación mutua de violaciones a la institucionalidad de su país, plantea diferentes concepciones de democracia. Esta tesis es posible reforzarla con las afirmaciones, los análisis y concepciones que se han dado desde la comunidad internacional, y sus razones para condenar la situación política desarrollada.

Si vinculamos lo anterior al planteamiento de Sartori, deberíamos decir que no es democracia la violación a las normas constitucionales y que tampoco es democrático el uso de la fuerza militar y la expulsión de un gobernante de su país, como sanción a las supuestas irregularidades en su forma de actuar.

Por lo tanto, el gran reto, y que la comunidad internacional ha comprendido, no solo está en la restitución del orden constitucional, sino creo que la principal tarea está en retomar el principio de construcción y consolidación de los regímenes democráticos de nuestros países. Tres son posiblemente los valores que deben trabajarse en ese proceso por lograr la sostenibilidad de la democracia: la tolerancia, la no violencia y el ideal de una renovación gradual de la sociedad permitiendo el libre debate de las ideas y la generación del cambio para avanzar en los procesos de desarrollo económico y social.

Nuestras democracias son aún sistemas frágiles. La tarea es hoy más importante que antes, porque una nueva situación en algún otro país de la región, como la aún no resuelta en el caso de Honduras, puede echar por la borda años de importantes esfuerzos por garantizarle a nuestros pueblos condiciones políticas para su desarrollo personal y colectivo.

mayo 24, 2009

LECCIONES PARA APRENDER DE UN ORGULLO NACIONAL

Hace 18 años, cuando cursaba mi segundo año de secundaria participé con algunos compañeros en la feria científica de mi colegio. Recuerdo que en esa oportunidad investigamos y analizamos el proyecto que Franklin Chang ya comenzaba a desarrollar en los laboratorios de la NASA para construir un motor de combustible a base de plasma que le permitiera al hombre llegar con mayor rapidez a destinos aún hoy no explorados en otras partes del Universo.
Cuando presentábamos nuestro proyecto, explicábamos con luces de neón y fluorescentes donde podíamos encontrar muestras de plasma, así como cual era la gran ilusión de este costarricense que brillaba en la NASA. Recuerdo como si fuera hoy, las caras de sorpresa y de incredulidad de quienes nos visitaban en nuestro puesto, tanto en el gimnasio del colegio como posteriormente en la Feria Científica que se desarrolló al final del año en la Facultad de Educación en la Universidad de Costa Rica, las cuales posiblemente ponían de manifiesto que era una idea loca, y que difícilmente se llegaría a concretar.
Asistiendo al cine, con grata impresión vi los prólogos de un documental que en los próximos días se estará presentando desarrollado por National Geographic donde precisamente nos cuentan los avances que ya el día de hoy un costarricense, orgullo nacional, tiene sobre un proyecto que revolucionará el desarrollo científico del planeta y que posiblemente llegará a marcar de igual o mayor medida lo que para la historia significó el hecho de que un hombre pusiera un pie en la luna en la década de los 60´s del siglo pasado.
Al ver el avance del documental, a mi memoria vinieron las caras de incredulidad y asombro que vi al inicio de los 90´s, pero particularmente me hizo reflexionar de cómo en esta misión científica que realiza Franklin Chang están presentes características que como país y como costarricenses deberíamos tener siempre presentes como lecciones de vida. La primera de ellas es la oportunidad de pensar en grande, de mirar con optimismo que aún cuando somos un país pequeño esa no es una limitante para estar y jugar en las grandes ligas.
La segunda lección, es que para pensar en grande y poder alcanzar esa meta, debe existir planificación estratégica, que oriente y marque la pauta de cada paso y cada acción que debemos dar. Un enfoque estratégico en el que los objetivos que nos planteamos puedan articular la visión de corto, mediano y largo plazo, comprendiendo que el desarrollo de los grandes proyectos y de las grandes oportunidades se construyen paso a paso, por etapas, de manera ordenada y sin improvisaciones.
Decía un amigo que cuando uno no sabe para donde va cualquier camino es bueno. La dedicación y el trabajo de Franklin Chang nos ha de dar una lección de vida, de que cuando queremos alcanzar un objetivo debemos trazar la estrategia que nos marque el camino, con plazos, con metas, pero sobretodo con visión estratégica de adonde queremos llegar.
La tercera lección, es que nada se logra alcanzar si no hay estudio, análisis, aprendizaje y conocimiento. Son muchos pero muchos años no solo de prueba y error, sino muchos pero muchos años de estudio, de permanente construcción de conocimiento, esto nos reafirma que lo que hayamos estudiado nunca será suficiente porque para crecer es preciso estar en permanente aprendizaje y obtención de nuevos conocimientos. Quien crea que con un título tocó el cielo con las manos, en el corto plazo podrá darse cuenta que en lugar del cielo alcanzó el techo de una habitación que le impidió seguir creciendo y avanzado.
La cuarta lección, y posiblemente no la última, pero si la que por el momento voy a mencionar es la dedicación, el compromiso y la responsabilidad de un científico que estoy seguro ha tenido en estos años de trabajo infinidad de limitantes, de obstáculos, de barreras que romper, pero que su ilusión de alcanzar el sueño de un avance científico de esta magnitud lo único que han generado es que estos obstáculos le hayan brindado mayor energía, mayor entusiasmo y mayor compromiso por seguir trabajando. Es posiblemente esta la mayor lección de vida que deberíamos aprender, el camino al éxito no es sencillo, pero la tarea de alcanzarlo solo está en manos de quienes con claridad, liderazgo y visión, logran superar los obstáculos para seguir adelante, con mayor entusiasmo y mayor energía que con la que se había iniciado.
Como costarricenses, debemos ver con ilusión las primeras pruebas de éste proyecto en el año 2011. Como ciudadanos, debemos valorar y aprender de las lecciones que un costarricense, que 7 veces salió de nuestro planeta, y que ha dedicado su vida a lo que más le gusta hacer, que nos sigue enseñando y mostrando como lecciones de vida, valores, principios, objetivos y proyectos que hace que un orgullo nacional, pueda estar a las puertas de revolucionar el desarrollo científico de nuestro planeta.