diciembre 29, 2008

La participación de los jóvenes: desafío para los partidos políticos.

Iniciará el 2009 y se plantearán en él los nuevos desafíos que marcarán la ruta para ir enfrentando las circunstancias o situaciones que poco a poco van permeando los escenarios políticos y sociales del país. 

Sin duda será un año en el que se puede adelantar con propiedad que la agenda político electoral de los partidos harán sus manifestaciones con mayor fortaleza. Con ello la atención de “las novedosas e importantes estrategias” para captar la atención de los públicos metas particularmente fuertes en un escenario en donde se parte de premisas de apatías, descontentos y poco interés de los electores a la actividad política nacional.

No escapará como primer escenario la atención del público joven. En primera instancia porque existe cierta consciencia desde los partidos políticos de que representar el 43% de la población constituye un desafío para acercar a una población capaz de definir cualquier resultado electoral.

Lo curioso, no de ahora, sino desde hace varios años es que los partidos políticos siguen motivando estrategias particulares hacia el segmento joven en función de aquellas que en los 60´s y 70´s se constituyeron en acciones exitosas para fortalecer la participación joven en las estructuras políticas, sin reconocer, al menos en la práctica, que se han dado transformaciones importantes desde esa época a la fecha que han generado dinámicas de participación diferentes, muchas más horizontales y activas.

Esto es posiblemente una debilidad de los partidos políticos no solo en nuestro país, pareciera ser una constante en Centroamérica y México, al menos por el intercambio de experiencias que he tenido la oportunidad de compartir con jóvenes de la región, en donde se plantean preocupaciones similares: no hay respuestas exitosas a las estrategias de incorporación de los jóvenes en las estructuras políticas implementadas por los Partidos, y las organizaciones juveniles de lo partidos son cada vez menos motivantes a la participación joven.

Por el contrario, se enfrentan los Partidos a una realidad que no han logrado comprender. Jóvenes muy comprometidos en organizaciones religiosas, deportivas, en grupos de acción social, e inclusive muy activos en luchas temáticas de interés nacional. Es aquí donde hay un contrasentido. Por un lado desde la perspectiva política se parte de la premisa de apatía, descontento y desmotivación, pero desde otro se ve una realidad de motivación, activismo, y compromiso. No será que los Partidos Políticos siguen equivocando los instrumentos y la visión para fortalecer la participación política de los jóvenes?.

Permítanme asumir varios ejemplos. El referéndum del 2007, en el Sí o el No, me atrevería a decir que fueron los jóvenes los que marcaron la pauta. La Teletón del 2008, fueron los jóvenes los que mayoritariamente asumieron el reto y el cumplimiento de la meta, y como ejemplo palpable el trabajo realizado por los Guías Scouts en la recolección de aportes. El Festival de la Luz, mayoritariamente jóvenes los que mostraron alegría y entusiasmo a través de presentaciones artísticas, culturales y deportivas. Y en el plano internacional una estrategia más horizontal, concentrada en redes, mucho más dinámica, en donde uno de los medios fue el uso de la tecnología consolida a Barack Obama en Estados como un candidato y ahora Presidente respaldado ampliamente por la población joven estadounidense.

Pareciera entonces que el reto de los Partidos Políticos en nuestro país está en entender y comprender que es necesario replantear las estrategias que permitan una incorporación más efectiva de los jóvenes en sus organizaciones. Posiblemente ya lo importante no será cuantos jóvenes están en sus estructuras, sino cuantos jóvenes son parte de sus procesos. Cuántos jóvenes de ese 43% que forman parte de la población costarricense sienten que aportan, y son dueños de la construcción de un destino en la que los partidos políticos son actores fundamentales y estratégicos.

El escenario político electoral del 2009, ha de ser un importante reto para quienes aspirando a conducir los destinos del país en el 2010, puedan tomar las decisiones acertadas para replantear las estrategias que verdaderamente generen un nuevo escenario de participación de los jóvenes en la política.