Cerrado el libro del 2009, se comienzan a escribir las primeras líneas de un nuevo libro que sin cantidad de páginas definidas, o número de caracteres con espacios establecidos contará al menos con 12 capítulos en los que podremos encontrar al final del año nuestras principales alegrías, triunfos y experiencias. Había prometido en mis reflexiones al cerrar el 2009, que haría este reflexión para el nuevo año y cual niño recién nacido, quisiera comenzar a sembrar la planta que irá poco a poco dando sus frutos, pido disculpas por la extensión pero aquí si me es difícil ser breve.
Es difícil al comenzar escribir decir cual será el resultado de esas últimas páginas del libro, pero si es posible plantear expectativas y al menos propósitos con los cuales podamos ir desarrollando cada texto, párrafo o idea que tengamos en este nuevo año. Dije en mis reflexiones del 2009, que ese año me había dejado grandes valores y posiblemente obvié, a propósito, mencionar en esas reflexiones las grandes actividades que me dejaron muchas satisfacciones, porque sin duda son base para las ideas y proyectos que me gustarían fueran parte de varios capítulos del libro del 2010.
Mi gran aprendizaje plasmado en el libro anterior, es que cualquier acción o tarea que emprenda no puede olvidar el centro y motor de mi vida: mi familia y mis verdaderos amigos(as). Posiblemente el día a día hace que al escribir el libro cometamos errores de ortografía y que muchas veces sin borrador optemos por hacer tachaduras que dejan marcado el texto, aunque esas marcas sean difícil de eliminar por completo, creo que mi primer gran tarea en este 2010 es hacer todo lo posible porque mi familia esté más unida que antes, y más feliz que nunca, que los éxitos que tengamos sean compartidos y que las experiencias no tan buenas que enfrentemos, las veamos como oportunidades para seguir creciendo.
Del 2009, rescato algo que dije y que posiblemente en el camino no siempre logré hacer, si algo debo tener claro es que defenderé a mi familia, a mis hermanos y a mis verdaderos amigos con todo mi empeño y no permitiré que nada ni nadie pueda tener la osadía de afectarles.
Por eso, este libro que comienzo a escribir lo hago diciendo mis propósitos para estar más cerca de ellos, que puedan encontrar en mi al hijo, al hermano, al tío, al primo, al amigo cercano que está siempre para cuando requieran compartir alegrías, tristezas, contar confidencias, pero sobretodo impulsar proyectos que les llene de alegría. Mi mayor satisfacción será verles felices, no importa como esté yo, si ellos están bien, contentos e ilusionados en lo que hacen y disfrutan. Así que particularmente mamá, Javier, Junior, Jorge, Javi, Daniel, Nina, Meli, Aarón, Elard, Mayi, Marcela, primos, mi familia postiza en México, mis verdaderos amigos(as) lamento decirles que en el 2010 tendrán mucho que soportarme, porque les quiero muchísimo, y quiero y deseo que este libro me ayuden a escribirlo.
He dedicado muchos años al estudio y a mi desarrollo profesional. Creí desde que tomé la decisión de ingresar a la universidad que estudiaría Ciencias Políticas no para ser un politólogo más, sino para ser un gran politólogo. En la madrugada de este primero de enero, conversando con un vecino me decía bueno usted que es político y yo le decía antes que eso soy politólogo, y me decía es lo mismo, entonces le contesté un agricultor no es lo mismo que un agrónomo, aunque estén en la misma área.
Pues bueno, aunque me encanta la política, este año quiero seguir fortaleciendo mi desarrollo profesional como politólogo especialista en la administración de políticas públicas, eso sin duda es muy amplio, y podría considerar muchas pero muchas cosas y sí, hay muchas ideas en mi cabeza al iniciar el año, las cuales debo ordenar, la primera de ellas es que creo como lo he hecho en otros años, que tengo una tarea aún inconclusa en poder fortalecer los espacios para la ciencia política y las relaciones internacionales –si yo se ya me van a brincar algunos jajajaja- pero los esfuerzos que desde el 2002 venía haciendo a nivel nacional y a nivel latinoamericano en esta área no se han cerrado y creo que nunca como hoy tenemos los profesionales en esta área muchas cosas que hacer y pienso que aunque sea como hobbie tengo mucho que aportar, por eso aunque fue un propósito no cumplido en el 2009, espero retomar algunas cosas en este año y dedicarle algunos párrafos en varios capítulos del 2010.
Obviamente, ese amor por mi profesión ha tenido claro que nada hago con la academia si ella no trasciende o no incide en los procesos sociales y políticos de nuestro país y de nuestra región. Soy un creyente feroz de las instituciones democráticas y sin duda de los partidos políticos y del papel que ellos deben jugar responsablemente en las tareas de la sociedad, y ahí creo que hay dos elementos claves en los que tenemos mucho que trabajar: la formulación de políticas públicas de calidad y el impulso de procesos de formación y capacitación para tener una mejor clase dirigente en nuestro país. Es decir, pensamiento político y formación política son tareas que me ilusionan, y reconozco que los grandes culpables de retomar esta idea son Jorge y Manuel Carballo, que me llevaron a La Catalina después de 5 años a reencontrarme con tareas que he disfrutado, he amado y que despiertan en mi ilusión y esperanza de seguir aportando como parte de la Generación del Bicentenario que soy.
Los dos temas anteriores plantean una gran responsabilidad en mi, y es que así como he pensado que un Agente de Cambio, nunca termina de aprender, también he creído que un politólogo nunca podrá dejar de estudiar. Veo con ilusión la posibilidad de buscar las oportunidades de mi doctorado, Harvard es mi gran meta, pero tengo claro que no es una posibilidad en el corto o mediano plazo. Lo que si es una posibilidad en el corto o mediano plazo es…. mi querido TEC, haré lo posible por volver, y disfrutar de mi México querido y de mi burbuja educativa que ha marcado sin duda mi desarrollo profesional y personal, para quienes me conocieron antes de irme a México saben que soy antes y después del TEC, sin lugar a dudas!!!, y eso no quiere decir que sea de derecha ni mucho menos jajajajajaja.
Obviamente que sueñe en todas estas cosas no quiere decir que me olvide de mi trabajo, sin duda, no quisiera pensar que el 2010 tiene como propósito ser parte de las estadísticas de desempleados del país, para nada!!!!!.... se que el segundo cuatrimestre del año será un período otra vez de muchos cambios, ajustes y demás, sin embargo tengo la ilusión de dos cosas: 1) cuando tomé la decisión de trasladarme a la Presidencia de la República y emprender esa grandísima y motivadora aventura que se ha llamado el Ministerio de Comunicación y Enlace, lo hice como buen estratega con una imagen fija, el 8 de mayo del 2010, viendo al Presidente Arias desfilando por el Estadio Nacional con un pueblo que de pie le corea y le dice “¡Arias, Arias, Arias!!!!”, y muchos carteles diciéndole “Gracias Presidente, gracias por poner a Costa Rica a caminar de nuevo!”, cuando eso suceda podré decir con gran satisfacción que la aventura emprendida desde noviembre del 2008, antes que se creara el Ministerio, tuvo éxito!.; y 2) la segunda gran ilusión, es que si el 2010 me tiene preparado la posibilidad de seguir construyendo procesos del país, me lo permita hacerlo formando parte de un equipo de la calidad que tiene el actual, eso será condición básica para tener la ilusión de seguir, siempre he creído que trabajar por cumplir un horario o por un salario no es mi meta, mi meta es trabajar con ilusión y la satisfacción de ver que lo que he aprendido está brindando la posibilidad de poner un granito de arena en el desarrollo de mi país.
Bueno, creo que hay muchas pero muchas cosas más, como ven veo una gran oportunidad en el 2010, tengo mucha ilusión, hay muchos proyectos personales, profesionales y políticos en mente y en puerta, que quiero compartirlos y que también quiero construir por destino o coincidencia, pero que quiero hacer posible.
Algunos quizá han perdido la confianza en mi porque mencioné muchas cosas en el 2009 que no logré concretar, y di si ahí va Luis de nuevo, si efectivamente, ahí va Luis de nuevo, si algo quiero recuperar, que quizá olvidé en el 2009, es que nunca quito el dedo del reglón cuando quiero cumplir mis metas. Los desbalances emotivos afectan sin duda, crean temores, distancian, pero eso pasó en el 2009, este 2010, será el año del Luis optimista, que tiene sueños de nuevo, que tiene ilusión y que tiene esperanza.
El Luis que quiere recuperar lo que pudo haber quedado rezagado en el 2009, el que quiere escribir su propio libro del 2010 de manera compartida con la gente que aprecia y quiere, pero que a su vez no quiere dejar de ayudar a que sus propios libros puedan tener al final del año referencias de mis aportes para hacer posibles también sus sueños.
Por eso ilusión, sueños y esperanzas son las grandes palabras para este año que inicia!.