diciembre 30, 2009

ALGUNAS REFLEXIONES CERRANDO EL 2009 E INICIANDO EL 2010. (Parte 1)

Es normal que al cerrar el año muchos hagamos las valoraciones de lo que han sido nuestros aciertos, nuestros desaciertos, nuestras virtudes y nuestros yerros.

En mi caso debo reconocer que en mis 32 años de existencia posiblemente éste ha sido uno de los más difíciles, de los que seguramente marcaran mucho de mi aprendizaje y de mi carácter.


Celebrar mi cumpleaños con el terremoto de Cinchona posiblemente fue la premonición de lo que enfrentaría durante este año, y si hoy hiciera un recuento de los principales acontecimientos estoy seguro, que mes a mes, con fechas, horas y actores o actrices involucrados, me será posible reconstruir cada uno de los momentos que me ha tocado enfrentar.


No me atrevo a realizar un balance para decir si fue positivo o negativo el 2009, simplemente quisiera pensar que fue, que pasó, que existió y que de lo bueno y lo malo debo aprender y debo seguir.

En mi reflexión sobre el 2009, me ha parecido importante poder pensar que para poder cerrar el año, tendré la oportunidad de compartir en términos de valores y antivalores lo que aprendí, y en un segundo capítulo soñar en lo que quisiera tener para el 2010. Procuraré al máximo poner en positivo lo que durante este año ha marcado momentos difíciles, y en el segundo capítulo poner en oportunidad lo que puede resultar pesimista, quizá por que esa frase de mi Presidente al decir que un pesimista es un optimista bien informado, es una forma positiva de pensar en que otro momento es posible.

Si tuviese que hablar de lo valores negativos o que no me satisfacen debo decir que el 2009 me permitió reencontrarme con la mezquindad, la hipocresía, la irresponsabilidad, la injusticia y la deslealtad. Algunos los reviví de momentos políticos, en ocasiones que directamente me afectaron, o de forma indirecta porque afectaron a personas importantes en mi vida. Otros los viví en circunstancias familiares y algunos revivieron la evidente realidad de un ser humano que en sus 32 años de vida ha aprendido que los amigos se cuentan con el dedo de la mano y que faltan dedos para enumerar los conocidos que le rodean.

Estas realidades posiblemente me afectaron como nunca antes lo habían hecho, y puedo decirlo con la tranquilidad y la transparencia que en su momento muchos de los que posiblemente hoy me leen, también compartieron conmigo mis estados en facebook, o mis comentarios en twitter. Algunos se preocuparon, otros creyeron que era parte de un juego y hasta molestaron con ello, algunos inclusive lo vieron como una majadería que en algún momento debía resolverse.

Lo que si sucedió fue que compartí, más de la cuenta en muchas ocasiones, los momentos y estados de ánimo que he debido enfrentar, lo hice posiblemente tratando de liberar tensiones positivas o negativas, simplemente procurando hacer patente que en medio de un profesional, de un amigo, de un familiar o simplemente una persona, existen estados de ánimo en los que muchas veces son llamadas para compartir alegrías, solicitar espacios de atención para alivianar cargas y salir adelante, o simplemente recordar que detrás de una frase hay una persona que se esfuerza por aprender y crecer en diferentes momentos de la vida.

Fortalecí como valor durante este año mi sentido de la lealtad. Lo hice por convicción, pero también por decisión. Por convicción porque creo que la lealtad a un hermano, a un amigo, a un jefe, a un compañero de trabajo, encierra no solamente el ser claro y transparente con lo que se piensa y lo que se hace, sino también con la oportunidad de construir confianza y generarla para saber que pueden existir diferencias de criterio más no dobles juegos o dobles caras.

Pero lo hice también por decisión, porque diferentes situaciones me hicieron marcar espacios para tener claro y expresar con quien o quienes estaban mis lealtades, ello posiblemente me generó conflictos y es posible que me los genere en el futuro, pero al menos puedo sentir tranquilidad y paz de que a quienes gozan de mi amistad, cariño y respeto, no tendrán nunca que preocuparse de que, como decimos en política, exista un “juego de chapas” de mi parte, que por beneficio propio pueda afectar el cariño, el aprecio y lo más importante la confianza de quienes me rodean.

De igual manera, fortalecí el valor de la confianza. Tengo hoy más claro que nunca que nada es posible si existe un ambiente de desconfianza, de duda o de temor. Me vi forzado a marcar distancia de algunas personas, de dejar patente que aunque en diferentes temas uno puede tener matices de grises, en la confianza no es posible, se tiene o no se tiene, y que así como se gana también es posible perderla.

Se que la confianza encierra muchos elementos adicionales y uno de ellos es la transparencia, de decir sin temor lo que pienso y creo, y de hacerlo particularmente con quienes más se aprecia y más se quiere. Decía Mario Benedetti, que un amigo es quien le dice a uno los errores para que constructivamente sea posible crecer, y para que ello sea posible es necesario tener espacios de confianza creados.

Recordando estos dos aspectos: lealtad y confianza, debo decir posiblemente mi mayor virtud o mi mayor debilidad durante este 2009, quisiera pensar que fue lo primero. Ha sido defender con propiedad y con determinación lo que he creído y en quien he creído, esto sin duda me ha hecho distanciarme de personas con las que durante mucho tiempo compartí espacios y criterios, pero desde mi óptica me ha hecho hacer crecer la cercanía con quienes estoy convencido puedo brindarles mi mayor confianza y mi mayor respeto.

No puedo negar que siendo un año de tantos cambios y de tantas situaciones particulares, ha sido un año que cierro sin la certeza inmediata de saber si crecí, si logré dar el salto que muchas veces uno quisiera tener. Es posiblemente apresurado conocerlo, pero lo que si puedo tener la certeza es que cierro el 2009 con la capacidad y la alegría de decir GRACIAS, aunque debería hacerlo con un grupo selecto de personas, quisiera hacerlo con dos personas que particularmente son ejemplo de los dos importantes valores que me han definido el 2009.

Debo decir gracias sinceras a un hermano, que ha estado permanentemente a mi lado, que posiblemente es quien más aburrido está de escucharme y de conocer mis alegrías y mis tristezas, no lo culpo cuando posiblemente dice “otra vez el mismo cuento”, pero pese a ello se ha mantenido al lado apoyándome con humildad, con sinceridad y con mucha lealtad; puedo decir gracias también a una amiga, jefa, consejera que sin decirle lo que me pasa está enterada de todo cuanto me pasa y que con mensajes claros se ha preocupado por levantar mi ánimo, por construir mis oportunidades y por orientar cada uno de mis pasos.

En ellos encuentro representados actitudes, valores, ilusiones que quisiera marcaran el inicio del 2010, ese será mi segundo capítulo, que espero compartir en los próximos días. Sin embargo, no quisiera cerrar esta primera reflexión sin mencionar que aún en las dificultades, y pese a que muchas veces no encontraba luz al final del camino, las palabras más sabias han sido “a cada día su propio afán”, reconozco que aún no interiorizo mucho esas palabras pero que serán también una de mis grandes tareas para los días que están por venir.

octubre 12, 2009

De la Costa Rica dividida a la Costa Rica compartida.


Hemos iniciado oficialmente un nuevo proceso electoral que nos llevará a la designación de quien nos gobernará en el próximo cuatrienio. Es sin duda la fiesta democrática más importante de la que los costarricenses debemos sentirnos no solo satisfechos sino también orgullosos, y debería ser también la ocasión propicia para devolver nuestra mirada y recordar el escenario que vivíamos hace 4 años para valorar nuestros avances y tareas pendientes.

Posiblemente este ejercicio de manera objetiva muy pocos de los actores políticos lo lograrán hacer. Quienes hoy forman parte de la oposición centrarán sus discursos en lo que no se ha hecho, sobredimensionarán las tareas inconclusas y habrá alta dosis de mezquindad para reconocer los logros y avances que se han tenido. Sin duda, de octubre del 2005 a la fecha grandes cambios se han dado en Costa Rica, y grandes diferencias marcarán indiscutiblemente los temas de diálogo, debate y reflexión de la campaña política del 2006 a ésta que apenas iniciamos.

No es posible obviar que aquella campaña que iniciaba de manera oficial el 1º de octubre del 2005, estaba marcada por al menos dos acontecimientos importantes. Uno, proclamas y reclamos que algunos sectores hacían ante la candidatura del Presidente Arias. No se podrá olvidar el llamado de los sectores sociales que en el Teatro Melico Salazar pedían desconocer la candidatura del Presidente Arias, y hasta cuestionar un resultado que para esas fechas era casi eminente en triunfo de uno de los partidos políticos en competencia. No se podrá olvidar el llamado a desconocer la institucionalidad democrática del país y mucho menos a manifestar de forma temeraria supuestos argumentos de fraudes en la elección presidencial que no hacían otra cosa que golpear nuestro sistema democrático.

Unido a ello, solo un tema era importante. Lo único importante era el Sí o el No a un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Fue el tema de campaña, y fue el tema que sin duda marcó el desarrollo de los dos primeros años de este cuatrienio. Sin embargo, una vez más aquellas instituciones democráticas que muchos criticaron fueron la salida y la herramienta capaz de dar solución a un tema sobredimensionado por quienes ante ausencia de propuestas reales se aferraron a éste para mantener vigencia y lograr protagonismo.

Aquella Costa Rica dividida, polarizada por estos dos acontecimientos, poco a poco ha ido transformándose. Sectores sociales que se negaban a sentarse en una misma mesa con el Gobierno de la República supuestamente haciendo valer el manifiesto del Teatro Melico Salazar, hoy se han sentado para hablar de empleo, de producción, de salarios, de diferentes temas que son la esencia del desarrollo nacional.

El Sí y el No quedó atrás el 7 de octubre del 2007. Los verdaderos temas sobre los cuales se ha debido centrar la energía y el esfuerzo de los costarricenses poco a poco han ido tomando relevancia. Aquella polarización que teníamos en Sí o No, hoy pareciera no marcar el inicio de una campaña que comienza a perfilar cuatro grandes temas: educación, ambiente, seguridad y producción.

El país ha vuelto a caminar y aún con la euforia electoral que muchos podrán tener, los costarricenses reconocen que se ha recuperado camino en áreas estratégicas que durante casi 20 años estuvieron olvidadas. Será muy positivo que las propuestas de los partidos políticos hoy tomen la realidad de la Costa Rica del 2010, una Costa Rica que ha logrado avanzar en su inversión social y que pese a la crisis ha logrado mantener la tranquilidad y la confianza de los costarricenses para seguir trabajando con ilusión y esperanza.

Hemos pasado de una Costa Rica dividida a los caminos de una Costa Rica compartida, en la cual aún en las diferencias es posible debatir, reflexionar y plantear alternativas para buscar mejores condiciones de desarrollo social, político, económico y ambiental. Debemos celebrar los costarricenses que esta campaña electoral no estará marcada por un tema, no estará marcada por una polarización social, por que tuvimos la madurez y la valentía de tomar decisiones y de marcar un rumbo.

Hoy, tenemos otros desafíos, y claro!, también nos falta mucho por lograr, que bueno que así sea, eso demuestra que hemos caminado, que hemos superado temas, y que si queremos seguir pensando en grande, es preciso avanzar también en otras áreas con mayor fuerza y celeridad.

julio 19, 2009

LA SOSTENIBILIDAD DE NUESTROS SISTEMAS DEMOCRÁTICOS

Hace dos décadas los centroamericanos celebramos el fin de un período de guerras y conflictos bélicos para dar paso a la instauración de sistemas democráticos que estamos seguros se constituyen en la única vía para garantizarle el desarrollo a nuestros países.

Muchas naciones de América Latina también habían dado el paso. Algunas más recientes que otras tomaron la decisión de fortalecer las instituciones de la democracia política como principio para avanzar en un proceso de fortalecimiento de los sistemas sociales y económicos.

Cuando posiblemente después de varios años de ir viendo cómo paso a paso los países iban creciendo en la consolidación de sus instituciones democráticas, de nuevo una acción contra la Constitución de un país y una respuesta militar, encendieron las llamadas de alerta para recordarnos que esa tarea emprendida hace varios años está aún inconclusa y el fantasma de la concentración del poder político, la acción bélica y el ejercicio del poder militar sigue siendo un tema que aún palpita en las dinámicas internas de algunos de nuestros países.

Decía Norberto Bobbio que si queríamos entender un concepto mínimo de democracia, debíamos partir de que ella se daba en un sistema donde existen un conjunto de reglas que establecen quién está autorizado para tomar las decisiones colectivas y bajo qué procedimientos.

Esta definición mínima, es de gran ayuda para analizar que lo sucedido en Honduras, ejecutado por uno u otro bando, constituyen una clara violación al principio de las reglas mínimas de la democracia. En primera instancia por violaciones a las normas constitucionales que constituyen el planteamiento básico de las reglas bajo las cuales funciona el sistema político y sus instituciones, pero a la vez y como complemento a lo anterior, son las propias normas quienes determinan los procedimientos y mecanismos que sancionan a quienes violentaron las reglas democráticas aceptadas e instauradas por una colectividad.

Sartori decía que cualquier teoría de la democracia debía establecer qué no es democracia, para después medir en qué medida una democracia es más o menos democrática que otra o bien si los elementos o características permanecen en alguna medida en todo sistema político particular.

Sin lugar a dudas, la crisis de Honduras ha puesto de manifiesto que la defensa de uno u otro bando en su actuación y en la recriminación mutua de violaciones a la institucionalidad de su país, plantea diferentes concepciones de democracia. Esta tesis es posible reforzarla con las afirmaciones, los análisis y concepciones que se han dado desde la comunidad internacional, y sus razones para condenar la situación política desarrollada.

Si vinculamos lo anterior al planteamiento de Sartori, deberíamos decir que no es democracia la violación a las normas constitucionales y que tampoco es democrático el uso de la fuerza militar y la expulsión de un gobernante de su país, como sanción a las supuestas irregularidades en su forma de actuar.

Por lo tanto, el gran reto, y que la comunidad internacional ha comprendido, no solo está en la restitución del orden constitucional, sino creo que la principal tarea está en retomar el principio de construcción y consolidación de los regímenes democráticos de nuestros países. Tres son posiblemente los valores que deben trabajarse en ese proceso por lograr la sostenibilidad de la democracia: la tolerancia, la no violencia y el ideal de una renovación gradual de la sociedad permitiendo el libre debate de las ideas y la generación del cambio para avanzar en los procesos de desarrollo económico y social.

Nuestras democracias son aún sistemas frágiles. La tarea es hoy más importante que antes, porque una nueva situación en algún otro país de la región, como la aún no resuelta en el caso de Honduras, puede echar por la borda años de importantes esfuerzos por garantizarle a nuestros pueblos condiciones políticas para su desarrollo personal y colectivo.

mayo 24, 2009

LECCIONES PARA APRENDER DE UN ORGULLO NACIONAL

Hace 18 años, cuando cursaba mi segundo año de secundaria participé con algunos compañeros en la feria científica de mi colegio. Recuerdo que en esa oportunidad investigamos y analizamos el proyecto que Franklin Chang ya comenzaba a desarrollar en los laboratorios de la NASA para construir un motor de combustible a base de plasma que le permitiera al hombre llegar con mayor rapidez a destinos aún hoy no explorados en otras partes del Universo.
Cuando presentábamos nuestro proyecto, explicábamos con luces de neón y fluorescentes donde podíamos encontrar muestras de plasma, así como cual era la gran ilusión de este costarricense que brillaba en la NASA. Recuerdo como si fuera hoy, las caras de sorpresa y de incredulidad de quienes nos visitaban en nuestro puesto, tanto en el gimnasio del colegio como posteriormente en la Feria Científica que se desarrolló al final del año en la Facultad de Educación en la Universidad de Costa Rica, las cuales posiblemente ponían de manifiesto que era una idea loca, y que difícilmente se llegaría a concretar.
Asistiendo al cine, con grata impresión vi los prólogos de un documental que en los próximos días se estará presentando desarrollado por National Geographic donde precisamente nos cuentan los avances que ya el día de hoy un costarricense, orgullo nacional, tiene sobre un proyecto que revolucionará el desarrollo científico del planeta y que posiblemente llegará a marcar de igual o mayor medida lo que para la historia significó el hecho de que un hombre pusiera un pie en la luna en la década de los 60´s del siglo pasado.
Al ver el avance del documental, a mi memoria vinieron las caras de incredulidad y asombro que vi al inicio de los 90´s, pero particularmente me hizo reflexionar de cómo en esta misión científica que realiza Franklin Chang están presentes características que como país y como costarricenses deberíamos tener siempre presentes como lecciones de vida. La primera de ellas es la oportunidad de pensar en grande, de mirar con optimismo que aún cuando somos un país pequeño esa no es una limitante para estar y jugar en las grandes ligas.
La segunda lección, es que para pensar en grande y poder alcanzar esa meta, debe existir planificación estratégica, que oriente y marque la pauta de cada paso y cada acción que debemos dar. Un enfoque estratégico en el que los objetivos que nos planteamos puedan articular la visión de corto, mediano y largo plazo, comprendiendo que el desarrollo de los grandes proyectos y de las grandes oportunidades se construyen paso a paso, por etapas, de manera ordenada y sin improvisaciones.
Decía un amigo que cuando uno no sabe para donde va cualquier camino es bueno. La dedicación y el trabajo de Franklin Chang nos ha de dar una lección de vida, de que cuando queremos alcanzar un objetivo debemos trazar la estrategia que nos marque el camino, con plazos, con metas, pero sobretodo con visión estratégica de adonde queremos llegar.
La tercera lección, es que nada se logra alcanzar si no hay estudio, análisis, aprendizaje y conocimiento. Son muchos pero muchos años no solo de prueba y error, sino muchos pero muchos años de estudio, de permanente construcción de conocimiento, esto nos reafirma que lo que hayamos estudiado nunca será suficiente porque para crecer es preciso estar en permanente aprendizaje y obtención de nuevos conocimientos. Quien crea que con un título tocó el cielo con las manos, en el corto plazo podrá darse cuenta que en lugar del cielo alcanzó el techo de una habitación que le impidió seguir creciendo y avanzado.
La cuarta lección, y posiblemente no la última, pero si la que por el momento voy a mencionar es la dedicación, el compromiso y la responsabilidad de un científico que estoy seguro ha tenido en estos años de trabajo infinidad de limitantes, de obstáculos, de barreras que romper, pero que su ilusión de alcanzar el sueño de un avance científico de esta magnitud lo único que han generado es que estos obstáculos le hayan brindado mayor energía, mayor entusiasmo y mayor compromiso por seguir trabajando. Es posiblemente esta la mayor lección de vida que deberíamos aprender, el camino al éxito no es sencillo, pero la tarea de alcanzarlo solo está en manos de quienes con claridad, liderazgo y visión, logran superar los obstáculos para seguir adelante, con mayor entusiasmo y mayor energía que con la que se había iniciado.
Como costarricenses, debemos ver con ilusión las primeras pruebas de éste proyecto en el año 2011. Como ciudadanos, debemos valorar y aprender de las lecciones que un costarricense, que 7 veces salió de nuestro planeta, y que ha dedicado su vida a lo que más le gusta hacer, que nos sigue enseñando y mostrando como lecciones de vida, valores, principios, objetivos y proyectos que hace que un orgullo nacional, pueda estar a las puertas de revolucionar el desarrollo científico de nuestro planeta.

mayo 03, 2009

Tres años después: un relato personal.

Posiblemente en estos días las rendiciones de cuentas están centradas en los mensajes del Presidente y en la discusión política de si hay logros o no los hay. Poco común es hacer una valoración devolviendo, desde la visión personal, tres años para darse cuenta de que muchas cosas se han dado y muchas cosas han cambiado desde aquel 1° de mayo del 2006.
Personalmente, hace exactamente tres años regresé de México, un poco desubicado por el cambio normal de regresar a Costa Rica luego de un año y medio de estar disfrutando de un gran país, lamentablemente muy golpeado en los últimos días por la influenza, pero esperemos que pronto sea superada esa etapa.
Regresé con nostalgia porque dejaba una familia que literalmente me adoptó, y se convirtió en mi familia mexicana hasta la fecha. Dejaba también una gran experiencia académica en el estudio de mi maestría, tan buena que hoy me tiene tentado a pensar en continuar estudiando en un futuro cercano, estudios doctorales. Pero regresaba con una gran ilusión, la de poder contribuir en que esta Costa Rica que tanto queremos pudiera salir del letargo que se encontraba, y de poder formar parte de un equipazo conducido por una amiga, colega y Jefa.
Estando en México, logré venir en dos oportunidades a Costa Rica, una en julio del 2005 y otra en febrero 2006. En esas dos visitas la sensación de tensión que lograba percibir en el ambiente nacional no dejó de preocuparme. Era evidente que Costa Rica estaba a las puertas de tomar grandes decisiones y en realidad era ese el camino: decidir. No podía Costa Rica seguir pateando la bola para adelante, como se dice popularmente, sobre importantes temas que marcarían su desarrollo. No podía Costa Rica darse el lujo de seguir postergando acciones que resolvieran grandes temas nacionales. Esa tensión quizá no la percibíamos estando en el país, pero si la percibió este tico cuando regresó a su tierra.
Estos tres años no han sido fáciles para el Presidente Arias. Pero con satisfacción debemos decir que en los dos primeros años el país tomó decisiones que permitieron que a tres años de su Gobierno las preocupaciones de la gente son otras, ya no es el TLC, ya no son las calles con huecos, ya no es la falta de conducción o liderazgo en el Gobierno, ya no son las huelgas, eso quiere decir que este Gobierno actúo y tomó decisiones, que al fin al cabo era lo que el país necesitaba.
A tres años de Gobierno, aún con estar enfrentando crisis internacionales, existe al menos la esperanza y la ilusión que el camino que estamos recorriendo tiene un horizonte diferente, donde al menos hay un sol brillando que nos llena de optimismo. Soy un convencido de que esto es así, por que como se dijo en la campaña del 2006, el barco tiene Capítán, pero además tiene brújula y sabe hacia donde debe y quiere conducir este país.
Me tocó trabajar muy fuertemente en toda la tramitación del TLC. El tico recién graduado de una maestría en el TEC de Monterrey en el 2006, hoy tres años después tiene otra visión del modelo de desarrollo. Viví desde adentro el proceso en la Asamblea Legislativa, en las comunidades exponiendo y compartiendo con la gente las oportunidades de un propuesta de desarrollo y dentro de ella cómo un acuerdo con nuestro principal socio comercial era importante. Constanté como la gente manejaba más información de la que uno podía imaginarse, y muy especialmente el interés de que nuestro país siga creciendo y se enrumbe al desarrollo, seguía siendo el anhelo.
De esa experiencia, no hay duda que profesionalmente debo sentirme muy satisfecho por lo que me tocó aprender. A golpe si se quiere, porque nunca se me olvidará la primera sesión de la Comisión de Relaciones Internacionales, nunca se me olvidará, fue traumática. Pero tampoco se me olvidará la satisfacción y alegría de recibir un resultado positivo en el referendum, de que un expediente legislativo que trabajamos de principio a fin tuviese por votación popular el respaldo y aval.
Pero además, ese proceso me llevó a encontrarme con mucha gente que vale la pena, no importa si estaban a favor o en contra, lo importante es que el equipo de asesores de la Comisión de Internacionales y equipo de apoyo técnico de las instituciones de gobierno de ese período logramos hacer una buena amistad. Y en el proceso del referendum, me llevó a involucrarme en un cantón vecino, pero en el que nunca me habría imaginado conocer de extremo a extremo, el cantón de Curridabat, y encontrarme con gente muy valiosa a quienes estimo y aprecio muchísimo.
Sin duda, aquí debo hacer un alto, por que ese proceso del referendum me llevó a encontrarme primero a un amigo, y luego a un hermano a quien nunca pensé hace tres años, tendría la oportunidad de encontrarme. No soy hijo único, pero la diferencia de edad con mi hermano mayor probablemente no me permitió disfrutar la relación de un hermano que hoy me siento muy orgulloso de tener. Entonces tres años después, tengo a mis hermanos de sangre, a mi familia mexicana que veo de vez en cuando, y un hermano del alma con quien comparto día a día proyectos e ilusiones.
Siendo así, que puedo decir que debo darle gracias a Dios. En tres años me ha dado la oportunidad de crecer profesionalmente, de aportar en la construcción de un mejor país, de compartir con amigos asesores que realmente estimo, de formar parte de un equipo con una gran líder que sabe como conducirlo, y particularmente de haber fortalecido el único bastión que en cualquier circunstancia siempre estará ahí, mi familia de sangre, mexicana y mi nuevo hermano.
Esa es parte de la realidad tres años después, falta mucho por hacer y por eso, como dijo el Presidente en su discurso del 1° de mayo, no olvidemos cómo estabamos hace tres años, cómo tocó emprender la tarea, por que nos acostumbramos a que las cosas se hicieron y o a que alguien las hace, y la verdad es que la tarea es aún grande y mejor aqui lo dejo, por que debemos seguir trabajando.

marzo 19, 2009

REFORMA POLÍTICA: el debate iniciado


El debate está abierto. La oportunidad de hacer reformas a nuestra Constitución Política por medio de una Asamblea Nacional Constituyente se ha presentado ya a la palestra política y el sano análisis en un sistema democrático representa la posibilidad de darle viabilidad a temáticas que desde hace mucho tiempo diferentes sectores han venido proponiendo para realizar una reforma política que ajuste el desarrollo de nuestras instituciones a las condiciones y requerimientos de nuestra época.

A diferencia de los países de América Latina en donde se plantearon promulgaciones de nuevas constituciones o reformas parciales a las existentes como parte de los procesos por consolidar las democracias en estos países, el nuestro ha mantenido la esencia de la Constitución de 1949 prácticamente intacta.

Durante 60 años, nuestras instituciones políticas han logrado consolidarse en la región latinoamericana como símbolo ejemplarizante de una democracia madura y sólida. Sin embargo, ello no quiere decir que no tengamos la oportunidad de mejorar y propiciar un desarrollo institucional que facilite en los nuevos contextos una mejor y mayor gobernabilidad reflejada en instituciones democráticas mucho más fortalecidas.


La cantidad de expedientes que en la Asamblea Legislativa se presentan para hacer reformas a la Constitución Política, es posiblemente un síntoma de que nuestra Carta Magna requiere una revisión, particularmente en las normas que definen la articulación de las instituciones democráticas. No sucede lo mismo, en los capítulos de garantías sociales y derechos individuales en donde más bien nuestra Constitución es digno ejemplo para sociedades inclusive más desarrolladas que la nuestra.

La posibilidad de profundizar en una reforma política para nuestro país, nos lleva sin duda a valorar diferentes propuestas para modernizar la institucionalidad democrática. Algunos temas que no son nuevos y que posiblemente serian parte del análisis de una reforma política profunda, están dados en temas como la reelección parlamentaria, la cual es posible considerarlo como un mecanismo para fortalecer la profesionalización legislativa de quienes tienen la obligación de legislar en función de los intereses del país.

Adicional a ello, sería importante plantearse la posibilidad de elecciones legislativas de medio período que podría favorecer la rendición de cuentas de nuestros legisladores; la inclusión por parte de los partidos políticos de candidaturas nominales además de las listas de candidaturas que se eligen de manera proporcional, y posiblemente esto llevaría al análisis de la cantidad de integrantes que debería tener nuestra cámara legislativa, así como valorar cuáles han de ser las funciones esenciales y estratégicas que debería conocer nuestro Primer Poder de la República.

En el ámbito del Poder Ejecutivo, sin duda la propuesta de la reelección presidencial por un período más y consecutiva, constituye una interesante alternativa si se valora como una oportunidad para que un gobierno pueda avanzar o concluir de mejor forma en la consecución de sus objetivos. Posiblemente, también podría ser una interesante valoración el análisis de si un cuatrienio constituye un período apropiado para que un Presidente pueda realmente avanzar en la definición de su gestión gubernamental, o si agregar uno o dos años como lo tienen otros países latinoamericanos podría ser una alternativa que permita establecer en la política nacional una mayor oportunidad de iniciativas para el mediano y largo plazo.

Muchos otros temas comenzarán a surgir. Lo rescatable es que una vez más, al mejor estilo de la democracia costarricense, se han abierto los canales del diálogo y la discusión para que sea posible encontrar puntos de coincidencia que permitan hacer de esa llamada necesaria reforma política que muchos han planteado desde hace varios años, una oportunidad real para crecer en democracia y paz.

marzo 08, 2009

Partidos Políticos y Formación Política

Un reto en la consolidación
de nuestra institucionalidad democrática
Hace un par de semanas con ocasión de la presentación de un libro en el que se analizaba el cada vez más importante uso de los medios en la comunicación por parte de los gobernantes, surgía una reflexión sobre la desafección que puede existir por parte de los ciudadanos hacia los partidos políticos, y se mencionaba que la incapacidad de los partidos políticos para satisfacer su punto de encuentro entre las estructuras de poder y la ciudadanía llamaba la atención para inventar o crear un nuevo espacio que supliera tal necesidad.

Como profesional en ciencia política sin duda la llamada de atención me volvió a recordar las discusiones de las aulas universitarias que llegaron a convencerme que no es posible valorar la evolución de la democracia sin llevar, paralelo a ello, una articulación de acciones que fortalezca el desarrollo de los partidos políticos como instituciones centrales en la canalización de las demandas ciudadanas y en la fundamental responsabilidad de formación de la ciudadanía en el ámbito político.

Estas dos tareas esenciales en la participación de los partidos políticos es posiblemente, el parámetro sobre el cual una sociedad como la costarricense debería analizar la institucionalidad de los partidos con el único fin de considerar y replantear el desarrollo de nuestros partidos políticos como instituciones o como maquinarias electorales.

Posiblemente la discusión no sea nueva, ya en la década de los 70´s, el expresidente Daniel Oduber Quirós, se atrevió a decir que en el caso del Partido Liberación Nacional, éste era algo más que una maquinaria electoral pero algo menos que un Partido Político.

Si la reflexión la hiciéramos en la coyuntura actual podríamos llegar a la conclusión que con satisfacción nuestros partidos son instituciones permanentes que tienen una activa participación en las decisiones de las políticas públicas y que su rol de capacitación y formación está ampliamente desarrollado.

Sin embargo, permítanme en esta reflexión tomar como valoración, la mayor debilidad que desde mi punto de vista tienen hoy los partidos políticos: el tema de la capacitación y la formación política.

Hace unos años, recuerdo que se estipuló que los partidos políticos debían destinar un porcentaje de sus recursos para la capacitación y la formación. Muchos entendieron este mandato como la oportunidad para que en el escenario de campañas electorales se capacitara a sus cuadros sobre los mecanismos de funcionamiento del proceso de elección, y muy pocos comprendieron que la formación y la capacitación política de los partidos debía considerar aspectos programáticos e ideológicos que le dieran a sus dirigentes un fortalecimiento de la identidad partidaria y de consolidación institucional.

La agenda electoral en nuestros partidos políticos es por mucho más fuerte que la agenda política de desarrollo institucional, pero aquellas instituciones políticas que han comprendido el sentido amplio de la capacitación y la formación, han podido activar por estos mecanismos un interesante proceso permanente de participación de la ciudadanía en sus diferentes áreas de interés.

No es casualidad por ejemplo, los procesos que desarrolla un partido como el Partido Acción Nacional (PAN) en México en sus permanentes procesos de formación de líderes y de activos grupos temáticos para análisis de la realidad nacional, o bien la interesante experiencia del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la consolidación de su instituto de formación política vinculados también a fundaciones que con sentido y visión de corto, mediano y largo plazo logran sobrevivir al día a día de la agenda política.

Esta visión de institucionalidad partidaria, es posiblemente una tarea que nuestros Partidos Políticos tienen pendiente. Su implementación podría constituir una oportunidad para que en el fortalecimiento de nuestra democracia, logremos avanzar en una institucionalidad política que retome el papel permanente para articular los intereses de los sectores sociales y transformarlos en respuestas mediante el desarrollo de políticas públicas.

Así como los partidos políticos tienen como principal objetivo alcanzar el poder político, su permanencia depende de su capacidad para responder a las demandas de los ciudadanos y a la contribución que brinden a la consolidación de los sistemas democráticos.

Antes de reinventarnos espacios para cubrir posibles vacíos que hayan dejado los partidos políticos en la sociedad, es menester valorar los mecanismos que permitan fortalecer la institucionalidad de estas organizaciones políticas, ella sería posiblemente una de las mayores contribuciones que como ciudadanos estaremos aportando al fortalecimiento y consolidación de la democracia costarricense.

febrero 15, 2009

REFORMA AL REGLAMENTO LEGISLATIVO

Una oportunidad para el fortalecimiento del sistema democrático

En la última encuesta de la empresa UNIMER se indicaba un repunte en las opiniones favorables de los costarricenses respecto a la labor de la Asamblea Legislativa. Esto se explicaba por las decisiones que en los últimos meses permitieron aprobar legislación importante, así como por los acuerdos que dieron como resultado agendas de consensos que tramitaron iniciativas de ley que esperaban su conocimiento desde hace muchos años.

Estos resultados podrían poner en perspectiva dos elementos: 1) que la mejor forma de que el Parlamento funcione está supeditado a un buen acuerdo político, y 2) que aún con acuerdos políticos, es necesario avanzar en una reforma al reglamento que agilice la tramitación de iniciativas de ley y permita brindar respuestas oportunas a las demandas ciudadanas.

Ambos aspectos no son excluyentes. Menos aún cuando en el proceso de generación de leyes y normas se debe tener presente que lo que lo determina se extiende más allá de un planteamiento netamente jurídico, interviniendo variables políticas de carácter coyuntural, como lo es la correlación de fuerzas presentes en la conformación de la Asamblea, y variables estructurales, relacionadas con una institucionalidad debidamente establecida para el funcionamiento del Parlamento.

Desde la perspectiva jurídica, deberíamos reconocer que existe jurisprudencia respecto al procedimiento parlamentario, que la misma Sala Constitucional ha reconocido como elemento esencial para la tramitación de las iniciativas de ley, y que están sustentadas además de lo establecido en la Constitución Política, por un reglamento legislativo que tiene su base en la normas del reglamento del año 1956.

Cuando analizamos las variables políticas, evidentemente el Reglamento Legislativo vigente refleja un desface importante que afecta el sano funcionamiento de la Asamblea Legislativa costarricense. Temas como la conformación del quórum para que sesione el Plenario Legislativo, el uso de la palabra en la discusión de los proyectos de ley tanto en Plenario como en Comisión, los plazos para que una Comisión rinda un dictamen o para que el Pleno tome una decisión, la regulación en la presentación de mociones, los mecanismos para la discusión de iniciativas y el funcionamiento de las Fracciones o bancadas parlamentarias son posiblemente, entre otros, los temas sobre los cuales es urgente e importante analizar el Reglamento Legislativo vigente con la oportunidad de plantear un conjunto de reformas que consideren las variables políticas actuales.

Si bien debemos reconocer que en la década de los 90, la Asamblea Legislativa tomó decisiones importantes para fortalecer la institucionalidad del Parlamento, amparadas en lo que se llamó las reformas de segunda generación, hoy está urgida de aplicar reformas a su reglamento interno que permita modernizar y hacer más eficiente una institucionalidad parlamentaria que garantice la consolidación y el crecimiento de la democracia costarricense.
Diferentes estudios ha puesto de manifiesto que entre el 50 y el 60% de los proyectos que ingresan a la Asamblea Legislativa duran en su tramitación aproximadamente 4 años, muchos de ellos posiblemente cuentan con una valoración política positiva que podrían generar acuerdos, pero la extensa y rígida estructura procedimental podría estar limitando que aún con acuerdos políticos, estas iniciativas puedan aprobarse de manera oportuna.

Los acuerdos políticos y la aprobación de iniciativas de ley de importancia para el país, son acciones que se deben celebrar, más si responden a decisiones oportunas sobre temas de interés nacional, pero también deberá ser motivo de celebración cuando sea posible conocer que la Asamblea Legislativa avanza en modernizar su funcionamiento.

La ciudadanía debe encontrar en la institución más representativa de la democracia, un funcionamiento institucional que le garantice respuesta oportuna y ágil a sus demandas ciudadanas. Una modernización de la Asamblea Legislativa, mediante reformas a su reglamento interno, podría constituirse en una oportunidad para mejorar la evolución, el crecimiento y calidad del sistema democrático costarricense
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enero 11, 2009

UNA EXPRESIÓN DE SOLIDARIDAD!!!

Ante la adversidad la solidaridad se ha mostrado en diferentes partes del país. El pueblo de Costa Rica se ha manifestado y ha extendido su brazo solidario a los costarricenses que hoy más que nunca necesitan de nuestra ayuda.

El Gobierno de la República, la empresa privada, instituciones, organizaciones sociales han organizado este esfuerzo nacional no solo para establecer centros de acopio, sino también para coordinar esfuerzos efectivos para que la ayuda llegue a quienes lo necesiten.

Particularmente quisiera reconocer el esfuerzo impulsado por el Presidente de la República, su Despacho, el Programa de Delegados Presidenciales, la Oficina de Ayuda Social de Casa Presidencial, el personal de la Presidencia de la República, y la gran cantidad de voluntarios que durante este fin de semana han hecho un excelente trabajo en Casa Presidencial, para llevar la ayuda necesaria a las personas que lo necesitan.


Ha sido satisfactorio ver que conforme avanzan las horas lejos de disminuir, la ayuda más bien crece, y la solidaridad costarricense se hace cada vez más patente. Las tareas de reconstrucción apenas inician y nuestra ayuda ha de darse con mayor fuerza. Adelante!!!